Caída del precio del crudo presiona a Maduro para que tome medidas económicas

Caída del precio del crudo presiona a Maduro para que tome medidas económicas

(Foto Reuters)
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La brusca caída de los precios del petróleo está presionando al Gobierno socialista de Nicolás Maduro a tomar medidas necesarias, pero impopulares, para enderezar una economía que habría entrado en recesión, reseña Reuters.

El precio del barril de petróleo, fuente de nueve de cada 10 dólares que entran a la economía venezolana, ha retrocedido dramáticamente en los últimos meses a mínimos desde 2010 y todo indica que permanecerán en esos niveles el próximo año.





“Si el Gobierno no hace ajustes, cualquier precio anual por debajo de 90 dólares el barril será un problema”, dijo a Reuters Benjamin Ramsey, analista de JP Morgan para América Latina, refiriéndose al precio promedio de la cesta venezolana que, para este año, alcanza 94,99 dólares por barril (dpb).

La elevada inflación, el desabastecimiento de productos básicos y un débil desempeño económico junto a millonarios pagos por vencimientos de bonos y arbitrajes internacionales, han presionado las finanzas venezolanas, obligando al heredero político del fallecido Hugo Chávez a buscar oxígeno.

Pero Maduro, que ganó por estrecho margen las presidenciales de abril del 2013, ha dilatado la aplicación de una serie de ajustes propuestos como el incremento del precio de la gasolina más barata del mundo, la venta de un complejo de refinerías en Estados Unidos y una unificación cambiaria.

A principios de septiembre, Maduro destituyó a Rafael Ramírez como vicepresidente económico, retrasando, según analistas, las medidas que el ex presidente de la estatal PDVSA había anunciado. En su reemplazo colocó al militar Rodolfo Marco, quien no ha anunciado ningún nuevo plan.

“Las decisiones vendrán poco a poco”, dijo una fuente de la industria petrolera estatal, tras comentar que el Gobierno continua estudiando las medidas económicas propuestas por Ramírez.

A contrarreloj

Si bien las medidas le darían un respiro al ex sindicalista de 51 años, también son una amenaza a su popularidad, que está en un 35 por ciento según un reciente sondeo de Datanálisis, antes de unas vitales elecciones parlamentarias en 2015.

“El gobierno tiene cada día menos margen de maniobra”, dijo Diego Moya-Ocampos, analista de la firma IHS.

Según sus cálculos, el Gobierno puede sufrir “serias dificultades” para cumplir la decena de planes sociales, sostén de su popularidad, si el precio de la cesta local cae por debajo de 80 dólares por barril durante tres meses. La semana pasada cerró en 82,72 dólares, su nivel más bajo en casi cuatro años.

De mantenerse ese escenario durante un año, según proyecciones de la firma Síntesis Financiera, los ingresos de Venezuela por venta de crudo se reducirían en 12.000 millones de dólares, cifra similar a lo que le cuesta al país OPEP, cada año, el subsidio a los combustibles.

Pero la caída del barril de crudo no estaba en los planes del Gobierno. De hecho, Ramírez, ahora canciller de Venezuela, pidió la semana pasada una reunión de emergencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), buscando frenar el descenso.

La propuesta de Venezuela no ha calado e, incluso, Arabia Saudita, el mayor exportador mundial de petróleo, lanzó una advertencia: “acostúmbrense a los precios bajos”.

La fuente de PDVSA, que mantuvo su nombre en reserva porque no está autorizada a hablar en público, atribuye la caída del precio del petróleo a “un fenómeno cíclico” y espera que pronto se revierta.

El debate encontró a Venezuela con el más bajo nivel de ahorros en los últimos 11 años, luego de que sus reservas internacionales cayeran desde 29.700 millones de dólares a principios de 2013 a 19.800 millones de dólares.

Venezuela y PDVSA deben desembolsar un promedio de 10.000 millones de dólares anuales en los próximos tres años, por pago de deuda e intereses, cuando aún están pendientes miles de millones de dólares en liquidaciones de divisas a empresas privadas, lo que ha provocado una escasez de alimentos, medicinas y pasajes aéreos.

Analistas están convencidos de que, en medio de esta reducción de ingresos petroleros, la devaluación -y otras medidas- serán “inevitables”, ya que el Gobierno no dudará en buscar financiar de cualquier forma sus gastos de cara a las elecciones al parlamento, que actualmente domina.

Incluso, prevén que recurra a ventas de activos como una medida drástica para conseguir dinero fresco.

“Es la primera vez que una baja de los precios del petróleo sucede tan cerca de un ciclo electoral”, comentó el economista jefe de la firma local ODH Consultores, Richard Obuchi. “Sólo es sorteable la reducción de los precios del crudo si es momentánea”, predijo.

Por Corina Pons/Reuters