Luis Ochoa Terán: Los ecuatorianos enfrentan el autoritarismo de Correa

Luis Ochoa Terán: Los ecuatorianos enfrentan el autoritarismo de Correa

 

ThumbnailLuisOchoaTeranEl movimiento indigenista que impulsara a la supuesta “revolución ciudadana” al gobierno al autoritario y populista Rafael Correa, comienzan a protestar porque una vez posesionado en Carondelet se olvido de las promesas y de quienes lo llevaron al poder, que disfruta desde hace nueve años y que quiere continuar renovando indefinidamente a los Chávez, sustentado solo en los inmensos recurso petroleros que ingresaron y que la megalomanía y la corrupción terminaron convirtiéndola en agua y sal para el pueblo pero en inmensamente ricos a los usufructuarios del poder, que se sustenta como todo populista en la sumisión y rendición de los pobre con las dádiva. Una vez reducidos los ingresos petroleros estos populista autoritarios se quedan desnudos y les toca enfrentarse a la realidad de los proyectos faraónicos e inútiles que terminan solo beneficiando económicamente a sus autores, mientras sacrifican al pueblo, que sin los dispendiosas recursos, comienzan a protestar y a confrontar al autoritarismo y la corrupción que ella representa.

La marcha indígena no solo reivindica las mentiras y engaños de Correa que no cumplió sino representa la fatiga de la sociedad ecuatoriana ante la soberbia, el abuso y el despotismo de un fantoche que quiere emular políticamente al depredador venezolano de Chávez, cuyos resultados sin recurso que malgastar se enfrenta a la realidad del desgobierno, la corrupción y el descontento social que ellos transforman en derecha oligárquica, desestabilizadores y golpistas siguiendo el libreto cubano al pie de la letras, que estos autócratas utilizan para tapar sus propios y torpes errores. Debe ser por eso que Correa sigue el esquema político de Chávez y Maduro, de confrontación, de división del país entre ricos y pobres, de acusar a los medios de comunicación de conspiradores porque describen la realidad del día a día del país, controlan y manipulan los podres del estado incluido el electoral, demandan, persiguen y encarcelan a la disidencia, atacan y constriñen al sector privado económico, hablan de diálogo que en su mente estrecha lo confunden con un monólogo y las protestas sociales son satanizadas si no las realiza el régimen, convirtiéndolas entonces en desestabilizadoras, golpistas y manipuladas por el imperio. Este es el mismo libreto del que sufren los pueblos de Venezuela, Brasil, Nicaragua, Argentina, Bolivia y pare de contar.





La única y verdadera realidad es que a sociedad ecuatoriana, como la venezolana, la argentina, la boliviana y la brasileña están hartas del engaño, la mentira, la soberbia, el abuso de poder, la ineficiencia y la corrupción que estos gobiernos populista e izquierdistas salidos del Foro de Sau Paulo representan. Sobre todo, el pueblo ecuatoriano lo demostró contra la Ley de la Herencia, pero además, se hizo patente ante esta marcha indigenista, que el gobierno usando todos los poderes del estado, intento desprestigiarla y hacerla fracasar, por lo tanto, terminaron apoyándola la sociedad civil, los estudiantes pero además fue acompañada por un paro nacional de los sindicatos, que demostró y puso de relieve el gran malestar que tienen los ciudadanos ecuatorianos ante lo inescrupuloso de un gobierno autocrático que intenta por todos los medios permanecer indefinidamente en el poder y para ellos, trata de aplastar el descontento, la aspiración de libertad y el retorno de una verdadera democracia. Si Correa no escucha el clamor del pueblo, él mismo estará conspirando contra la estabilidad de su gobierno y nadie más que él, será el responsable de lo que suceda.