El probable último vuelo del veterano garrochista argentino Germán Chiaraviglio en un Mundial de atletismo

El probable último vuelo del veterano garrochista argentino Germán Chiaraviglio en un Mundial de atletismo

El argentino Germán Chiaraviglio compite en salto con garrocha durante los Juegos Iberoamericanos de Atletismo el 16 de mayo de 2016 en Rio de Janeiro © Yasuyoshi Chiba / AFP/Archivos

 

“¿Hay algo más bonito que esto?”, se ilusionaba en redes sociales Germán Chiaraviglio en el primer día de Budapest-2023. Con la ilusión de un niño, el veterano garrochista argentino se prepara para vivir, a sus 36 años, su quinto y probable último Mundial de atletismo.

Antes había vivido otras citas mundiales en categorías juveniles. Fue campeón mundial Sub-18 en Canadá en 2003, pero fue sobre todo el título mundial Sub-20 de 2006 en Pekín, con un más que prometedor 5,71 metros, el que atrajo la atención mundial, hasta el punto de que muchos vaticinaron que estábamos ante una futura gran estrella de la disciplina.





El paso a la categoría absoluta no fue tan fluido y los resultados se frenaron.

No pasó la ronda de clasificación ni en su debut en un Mundial, en Osaka-2007, ni en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008. Los problemas físicos hicieron el resto, convirtiendo su día a día en una carrera de obstáculos.

En 2015 todo mejoró. Fue entonces cuando logró su único pase a la final de un Mundial, en Pekín, precisamente la ciudad en la que había triunfado en categoría juvenil nueve años antes. Unas semanas después fue subcampeón panamericano en Toronto, donde logró 5,75 metros, que es la mejor marca de su carrera y el vigente récord de su país.

Un año después, en los Juegos de Rio-2016, consiguió entrar también en la final del salto con garrocha. Fue la única vez que lo logró en sus participaciones olímpicas.

Su última presencia en los Juegos, la de Tokio en 2021, fue especialmente dolorosa, al quedarse incluso sin competir al contraer el covid-19 en vísperas de entrar en liza.

El argentino German Chiaraviglio compite en la clasificación de salto con pértiga masculino durante el Campeonato Mundial de Atletismo en Hayward Field en Eugene, Oregón, el 22 de julio de 2022. (Foto de ANDREJ ISAKOVIC / AFP)

 

“El sueño que me queda cumplir en mi carrera es una medalla olímpica. ¡Soñar no cuesta nada!”, afirmó entre risas en una entrevista con la AFP antes de su participación en el Mundial, que podría ser el último de su carrera.

“Es muy probable que sea mi último Mundial, aunque no me quiero condicionar con una afirmación. Mi plan va en el corto plazo, a los Juegos Panamericanos de este año [en Santiago, Chile, en octubre y noviembre] y en poder estar en los Juegos de París en 2024”, apunta.

Espectador en Qatar-2022

A Budapest llega tras conquistar el pasado mes su quinto título sudamericano y en un año en el que sumó su decimosexta corona nacional, lo que le confirma como el mejor garrochista argentino de todos los tiempos.

El saltador santafesino tiene un mal recuerdo de su último Mundial, el de Eugene (Estados Unidos) el año pasado, donde siente que todo “pasó muy rápido, no reaccioné y no pude corregir los errores”.

Con la misión de sacarse la espina de lo ocurrido en Oregón aterrizó en Hungría, donde el miércoles afrontará la ronda de clasificación, en busca de la final.

“La preparación fue muy buena, estuve en Europa entrenando y compitiendo en junio y julio previo al Sudamericano. Eso me sirvió para poder darle continuidad y ganar competitividad”, asegura.

Todo ello sin olvidar que en un año con Juegos Panamericanos la preparación se ve condicionada en cierta forma porque debe pensar “en dos picos de rendimiento” en una misma temporada.

Por el momento, la simple presencia de este gigante de 1,95 metros aporta un plus por su enorme experiencia a la delegación argentina de diez atletas en este Mundial.

Las aspiraciones del país son, como de costumbre, muy limitadas, en un deporte donde Argentina no consigue despegar.

La mejor actuación del país en los cuarenta años de vida del Mundial de atletismo es el séptimo puesto de Germán Lauro en el lanzamiento de bala de Moscú-2013.

Argentina está por lo tanto muy lejos en atletismo del brillo de otros deportes, con lo que el propio Germán Chiaraviglio vibra como un hincha más, como hizo en Catar el año pasado como espectador en el Mundial de fútbol, donde vio partidos en la fase de grupos.

“El fútbol es parte de nuestro ADN como argentinos. Ese título trajo mucha alegría a nuestro pueblo”, celebró.

Ahora vuelve a un Mundial, pero no como público: ha llegado la hora de las dieciocho zancadas antes de volar. AFP